Willie Doherty y la "clase media-alta" de la Ciudad De México
Pues bien: Willie Doherty en Laboratorio Arte Alameda. Una de esas pocas exposiciones por las que he pagado en mi vida.
Me alegro haberlo hecho, una muestra como pocas en esta ciudad de World Press Photo (asco) y Mario Testino Portraits (idem). Llenas de estética conceptual, rigor técnico, preocupaciones de orden político y personal, una muestra difícil que nos confronta con el entorno mientras el artista juega con la metáfora del ciclo interminable y las posibilidades formales de la Video-instalación, territorio fértil del arte inglés incluidos exponentes como Douglas Gordon y Mark Wallinger quienes también con muestras del estilo han pisado tierra mexicana. Doherty reta nuestra posibilidad de entendernos mientras sus sujetos reflexionan sobre sus posibilidades de existir a pesar de las incertidumbres de la condición humana. Búsqueda y encuentro a través del otro por el yo. Increíble esta pues. Absorbente.
El asunto: Jessica Berlanga califica de cinco estrellas la muestra en la reciente edición de Chilango (Noviembre 2006).
Alguien le aviso a Jessica Berlanga las posibilidades de lectura del target de la publicación. De donde saca que es posible que uno de los tantos lectores de Chilango puedan, ya no descifrar la obra de Doherty, sino simple y llanamente disfrutarla; salir del recinto y expresar ¡Nombre, estuvo de cinco estrellas!
Muéstrenme una muestra de arte y les diré lo que la gente pensará de ella dependiendo su grado de educación , sus salarios, sus comidas, por quien votaron, que esperan de la vida y como piensan educar a los suyos.
Y es que en sí el artículo no esta mal escrito, y la obra mal analizada, de eso no hablamos. Pero no creo que el público promedio de Chilango pueda apreciar una obra de una complejidad estética y discursiva como Doherty. Para tales efectos mejor vayan a ver "Babel" y que todos queden atónitos por su pretendida profundidad o "La Science de rêves" y queden estupefactos por la manufactura preciosista de Gondry. Escuchen a Mars Volta, Wolfmother y Los Dynamite y definan el sonido de vanguardia en tres patadas, mientras leemos a Saramago y Nietzche para emitir juicios relativamente sesudos sobre lo que concierne al mundo. Marchemos por los derechos de los homosexuales (pobrecitos de ellos, como sufren) mientras nos inscribimos en nuestro parque más cercano a la Carrera 10 kilómetros de Nike, ahí con un poco de suerte veremos desfilar a Diego Luna y al terminar la agenda irónica y politizada de Molotov para amenizar, cerrarán el día que podemos acabar todos juntos en Alto Tango para celebrar a ritmo de helado de dulce de leche…
Todo eso poco tiene que ver con Doherty, no hay fashion, no hay colores deslumbrantes, incluso a nivel instalación la muestra de Gordon en Tamayo hace ya varios años era más concisa en ese terreno plenamente formal. Doherty puede ser de cinco estrellas para todo interesado y clavado en el arte, no para quienes es otro tema de conversación dominical.
La recomendación es definitiva, vayan a verla y júzguenla por sí solos, pero no es sencillo.
Ya en esas ondas: "The information" de Beck y "Kicking television: Live in Chicago" de Wilco. Obras de arte en todo su derecho.
Me alegro haberlo hecho, una muestra como pocas en esta ciudad de World Press Photo (asco) y Mario Testino Portraits (idem). Llenas de estética conceptual, rigor técnico, preocupaciones de orden político y personal, una muestra difícil que nos confronta con el entorno mientras el artista juega con la metáfora del ciclo interminable y las posibilidades formales de la Video-instalación, territorio fértil del arte inglés incluidos exponentes como Douglas Gordon y Mark Wallinger quienes también con muestras del estilo han pisado tierra mexicana. Doherty reta nuestra posibilidad de entendernos mientras sus sujetos reflexionan sobre sus posibilidades de existir a pesar de las incertidumbres de la condición humana. Búsqueda y encuentro a través del otro por el yo. Increíble esta pues. Absorbente.
El asunto: Jessica Berlanga califica de cinco estrellas la muestra en la reciente edición de Chilango (Noviembre 2006).
Alguien le aviso a Jessica Berlanga las posibilidades de lectura del target de la publicación. De donde saca que es posible que uno de los tantos lectores de Chilango puedan, ya no descifrar la obra de Doherty, sino simple y llanamente disfrutarla; salir del recinto y expresar ¡Nombre, estuvo de cinco estrellas!
Muéstrenme una muestra de arte y les diré lo que la gente pensará de ella dependiendo su grado de educación , sus salarios, sus comidas, por quien votaron, que esperan de la vida y como piensan educar a los suyos.
Y es que en sí el artículo no esta mal escrito, y la obra mal analizada, de eso no hablamos. Pero no creo que el público promedio de Chilango pueda apreciar una obra de una complejidad estética y discursiva como Doherty. Para tales efectos mejor vayan a ver "Babel" y que todos queden atónitos por su pretendida profundidad o "La Science de rêves" y queden estupefactos por la manufactura preciosista de Gondry. Escuchen a Mars Volta, Wolfmother y Los Dynamite y definan el sonido de vanguardia en tres patadas, mientras leemos a Saramago y Nietzche para emitir juicios relativamente sesudos sobre lo que concierne al mundo. Marchemos por los derechos de los homosexuales (pobrecitos de ellos, como sufren) mientras nos inscribimos en nuestro parque más cercano a la Carrera 10 kilómetros de Nike, ahí con un poco de suerte veremos desfilar a Diego Luna y al terminar la agenda irónica y politizada de Molotov para amenizar, cerrarán el día que podemos acabar todos juntos en Alto Tango para celebrar a ritmo de helado de dulce de leche…
Todo eso poco tiene que ver con Doherty, no hay fashion, no hay colores deslumbrantes, incluso a nivel instalación la muestra de Gordon en Tamayo hace ya varios años era más concisa en ese terreno plenamente formal. Doherty puede ser de cinco estrellas para todo interesado y clavado en el arte, no para quienes es otro tema de conversación dominical.
La recomendación es definitiva, vayan a verla y júzguenla por sí solos, pero no es sencillo.
Ya en esas ondas: "The information" de Beck y "Kicking television: Live in Chicago" de Wilco. Obras de arte en todo su derecho.
Comentarios
jajaja jajaja jajaja
lo siento, quería decirle. chiste medio personal.
Está gruesa tu onda con la teoría de la recepción... no sé bien qué decir, en fin... de la obra ya hablaremos cuando la haya visto.
Abrazo
Me encanta cuando te pones tan incisivo !
chido por los "chilangos" que la vayan a ver tienen una rayita extra... y que me lleven carajo.
Bueno ya me esstoy bajando al Wilco y como se me cruzó Solo con tu pareja en B52 no más Beck me esperará una quincenita más.
Saludos pues. Digame que va el jueves.
-No, contestó la madre
-Esa otra, mira ganó un Oscar- replicó la niña en busca de aprobación.
-Si ganó el Oscar tiene que ser buena. Dijo la madre.
Y ambas caminaron hacia la taquilla en Cinemex Santa Fe, hace unos diez años.
Lo de las estrellitas, es una jalada, relativa, que a alguien se le ocurrió y se esparció por el mundo como una plaga que siguen utilizando editores con muy poca imaginación.
Pum, pak, zum.