Eterno resplandor de la ciencia de los sueños (No gracias)
Facil.
Desde la salida a cines y en dvd pirata de "La science des reves" se acabaron los esquizofrénicos, los locos perseguidores, los maricas llorones y las relaciones verdaderas.
Ahora todos a soñar en ser como Stéphane, un poco derrotado en lo amoroso, en la vida en general por su obvia enfermedad mental, la cual no le permite disitnguir entre la realidad y lo que sueña; ya sea porque se duerme o porque se lo provoca soñando despierto y viviendo entre líneas (un poco como Ally McBeal pero menos noventero).
Todos corramos desesperados a sucesos que no acontecen, los cuales son imposibles de
ser aprehendidos en nuestra dañada, pero muy romántica mente. Ahí donde todo funciona, donde hay millones de buenos días y fastuosas buenas noches, siempre a lado del amor, de su materialización última, de lo que peor es nada... Al menos que nuestra mente este un poco más nublada y opte por fantasías estilo Scarlett Johansson o el principe William.
Por momentos pensemos esto: ¿No estaría Gondry más bien señalando algo que quizás no es tan obvio en su propia película? Algo enfermo, algo retorcido, que sí bien nace, crece, se reproduce y muere por la vía del amor, no es normal...
¿Cuánto daño estas dispuesto a hacerte a tí mismo tratando de seguir a esa escurridiza ave llamada amor?
A favor de Stéphane: ¡Qué linda imaginación la suya! ¿No les parece?
Stéphane no existe señoras y señores. Evitense la pena de creerse las víctimas de los demás, evitense la pena de creer que alguien los salvará de ustedes mismos montados en caballos de fieltro a través de bosques de papel.
Porque el amor efectivamente existe, pero no así.
Ya pueden ponerse a llorar.
(eso sí, que bonito filme)
Próximas disertaciones amargadas (y no tanto): Usted está aquí -o algo así-, un bosque de animales maravillosamente animales y al final la muerte de un tripulación que aún no termina de hundirse.
Desde la salida a cines y en dvd pirata de "La science des reves" se acabaron los esquizofrénicos, los locos perseguidores, los maricas llorones y las relaciones verdaderas.
Ahora todos a soñar en ser como Stéphane, un poco derrotado en lo amoroso, en la vida en general por su obvia enfermedad mental, la cual no le permite disitnguir entre la realidad y lo que sueña; ya sea porque se duerme o porque se lo provoca soñando despierto y viviendo entre líneas (un poco como Ally McBeal pero menos noventero).
Todos corramos desesperados a sucesos que no acontecen, los cuales son imposibles de
ser aprehendidos en nuestra dañada, pero muy romántica mente. Ahí donde todo funciona, donde hay millones de buenos días y fastuosas buenas noches, siempre a lado del amor, de su materialización última, de lo que peor es nada... Al menos que nuestra mente este un poco más nublada y opte por fantasías estilo Scarlett Johansson o el principe William.
Por momentos pensemos esto: ¿No estaría Gondry más bien señalando algo que quizás no es tan obvio en su propia película? Algo enfermo, algo retorcido, que sí bien nace, crece, se reproduce y muere por la vía del amor, no es normal...
¿Cuánto daño estas dispuesto a hacerte a tí mismo tratando de seguir a esa escurridiza ave llamada amor?
A favor de Stéphane: ¡Qué linda imaginación la suya! ¿No les parece?
Stéphane no existe señoras y señores. Evitense la pena de creerse las víctimas de los demás, evitense la pena de creer que alguien los salvará de ustedes mismos montados en caballos de fieltro a través de bosques de papel.
Porque el amor efectivamente existe, pero no así.
Ya pueden ponerse a llorar.
(eso sí, que bonito filme)
Próximas disertaciones amargadas (y no tanto): Usted está aquí -o algo así-, un bosque de animales maravillosamente animales y al final la muerte de un tripulación que aún no termina de hundirse.
Comentarios
Es más yo digo que ni amor había, hubo identificación de parte de ella, pero una buena dosis de dignidad en no ser el segundo plato.
Bueno el amor no existe en general es simplemente necesidades en una metáfora, si, el amor es solo una metáfora, la más entretenida y tangible.
Y si, como Dios es facil tener a alguien que culpar. Ahora bien, resulta que todos somos enfermos mentales, ya que, como la antena ideal ( un punto radiando en todas direcciones ), la personalidad ideal, real, como debería ser, solamente es un parámetro para decir que tan mal estamos.
Cuanto daño se hace uno mismo en la búsqueda del amor, no tanto como el daño que se hace a los demás en la busqueda de esa metáfora llamada amor.
ash, gracias por la corrección, odio esa palabra pero debía usarla, ahora ya se como se escribe, gracias gracias.... pedante yo.
je, me gusta como escribes :)
gracias por el comentario que posteaste :)
A propòsito, si me dio el miedito de llorar por pura estètica, digo, no es lo mismo que por trama.
Pensaba no dejarte saludos, como lo hago siempre que ando pro aqui, pero me encontre con mi homónimo y me pareció que sería una excentricidad que podría permitirme.
LARGA VIDA AL REY¡¡¡¡