Superficie

Noiselab 2007
Productor: Phil Vinall



Supuestamente la separación de los hermanos González de Jumbo fue en buenos términos, sin mala sangre, con todo el “wish you luck” del mundo. Luego lee uno los créditos de “Superficie” –y esas letras ácidas sobre rencores que no se olvidan- y al parecer su proceso de grabación fue traumático y frustrante para los Jumbo restantes. Justa es la pregunta acerca de la supervivencia de Jumbo sin los González (teclados y batería eran sus funciones); quizás podamos rastrear las respuestas en “Superficie” el primer disco de Jumbo sin ellos.

La primera cosa notoria es la velocidad con la que despachan las 14 canciones del disco, la mayor parte de ellas menores a los 3 minutos y medio. Sorprendente sí se piensa en “Teleparque” y sus mini-odiseas de 4 minutos en adelante. El otro cambio sustancial es la ausencia de Chuy Flores en la producción. Silla ahora ocupada por Phil Vinall el nuevo guru de la escena roquera mexicana, quien deja su marca habitual: una producción saturada, llena de capas de guitarras y órganos de fondo, que sí bien no emulan la densidad de las de Zoé, no niegan la impronta de Vinall en la consola. El tercer punto a destacar es que debido al recorte de la duración de las canciones, los largos pasajes musicales –casi duelos entre órgano y guitarra requinto- desaparecen, aunque eso no hace un Jumbo más simple o poco imaginativo.

Sí bien algunas canciones parecen revisiones de otras más viejas, en específico de 3 de la era “Teleparque”; Jumbo suple al órgano imaginativo de Eddie González por la guitarra y su extensa selección de pedales más lap steel de Flipy Támez, por no hacer mención de su habilidad en el instrumento, cosa jamás discutida en Jumbo por alguna extraña razón. Támez es quien guía la mayor parte de las composiciones, ya sean canciones roqueras con visitas a Zurdok, canciones de folk cósmico sentimental, espíritu indie o el rock directo al que Jumbo nos acostumbro: Verso y coro pegajoso, requinto muy logrado y coro pegajoso en fade, ya saben, después de todo los Jumbo tienen alma de hit makers.

Llenos de amargura reparten líricas agrias que dejan creer que en la superficie están bien, pero en el fondo buscan como expiar el rencor que tienen dentro; el cual no queda claro contra quien es, pero esta siempre presente con una lírica corrosiva que arropada en canciones muy lindas desconcierta. Es inevitable que despierten suspicacias, letras que parecen cargadas contra los González, aunque también puede ser mera especulación interpretativa. Como sea es un elemento que unido a la atiborrada producción hacen de “Superficie” su disco más denso – dentro de los parámetros de Jumbo-.

Y así la libran con un nuevo racimo de canciones de amor y desamor, pero sobre todo de miedo a la derrota. Lleno de Jumbo, pero muy distinto. Un disco pequeñito que se hincha con el uso de un buen par de audífonos, pues todos sus detalles están finamente escondidos entre sus estridentes guitarras y bajos pesados; lindos detalles que otorgan esa nueva cualidad de un Jumbo no grandilocuente como en “Teleparque” sino un Jumbo preocupado por el futuro, con algunos truquitos aún bajo la manga. Nuevas referencias que invitan al cambio. Pero un paso a la vez.

Bueno… Suena a Zurdok, Zoé, Volován, la Gusana ciega, los Tres, Badly drawn boy, los Hives etc. etc. etc. Pero sobre todo suena a Jumbo. Y por no perderse en el camino está bien.


Canciones
Un millón de vueltas: entre Zurdok, Soda stereo y la autoreferencia, gran apertura.
Fuerza de la gravedad: juro que el Flipy toca ese solo de guitarra en vivo con todo y cambio de pedales y delay, no tengo porque mentirles.
Una parte de ti: creo que las canciones de Jumbo que me gustan parecen de Zurdok –sic- como sí fuera la 2ª parte de Black party de “Teleparque”.
Se hace tarde: muy linda, muy folk, un nuevo Jumbo más tranquilo se anuncia y esta bien. Muy a lá Badly Drawn Boy.
Uno de estos días: pienso en Un camino y un camión de Fobia, pero más cósmica, más baja, saturada con un lap steel muy a los Tres, mezclado con el toque de la casa.
Escóndeme: Otra joyita, un gran final entre Café Tacvba, los Tres –otra vez- y algo que nos hace pensar que lo mejor está por venir.

Comentarios

Silencio dijo…
Bueno sucederá lo que con Zoe, nunca los escuche antes dem Memo Rex Commander, tal vez no note nada, tal vez me guste, por eso de lo amargo, siempre se agradece.

Saludos
Bob dijo…
Y yo, que despotrico de una llamada "escena local", leo esto y ya me dieron ganas de entrarle a Jumbo pero el primero y a zurdok pero el "hombre sintetizador", tengo que comprar cd's vírgenes. Fan del post de Conversación