Marina Nacional 80-C

El tiempo se detiene.
Se respira la ansiedad.
El miedo.
Siempre hay alguien haciendo algo.
Como para no pensar.
La luz de las cinco de la tarde lo ilumina todo, pero apenas treinta minutos después la obscuridad invita a abandonar el sitio.
En estado de sitio continuo.
Los sueños también se respiran.
Nuestro trabajo de 10 a 18h.
Nada glamoroso.
Solo nosotros cinco esperándolos a todos ustedes.
Esperando el futuro, postergándolo quizás.
Aunque también construyéndolo.
Que cuando cada uno de nosotros entró por la puerta de cristal renunció a todo y dijo "Si" a este matrimonio nuestro.
Suéter.
¡Si!... Siempre.
Comentarios
Uh?
Ah, los bríos de inicio de año.