Los Cardigans según CD. Parte 2.
1
Las cosas distan mucho de lo que eran en 1994.
En aquel tiempo lo indie comenzó a filtrarse en el imaginario de la sociedad, ya fuera como referencia a una forma de hacer frente a las estrategias comerciales de las disqueras multinacionales –Thrill Jockey, Matador, XL- o como una forma distinta de sonar ante distintos movimientos más predominantes en la escena musical. Desde la muerte inminente del grunge, los albores del nü rock, la invasión del britpop, el house, el trip-hop y otras tantas variedades musicales que colmaron los noventa (1990), lo indie remite a un sonido particular, alejado de todo lo mencionado antes, pero refiriéndolo constantemente. Sí uno pudiera definir el indie como un sonido, probablemente caería en el ejercicio de referirlo al rock y al pop, y agregaría algo sobre el ruido (noise, art-noise), eventualmente terminaría hablando de Sonic Youth en algún punto y de la College Radio estadounidense por el otro. Sí bien en la actualidad referir al indie esta a punto de volverse obsceno hubo un momento donde se podía enfrascar a buena parte de la escena en un solo estante, facilitando la operación de clasificarlos.
En 1994 una disquera microscópica –Stockholm Records- lanza el primer disco de los Cardigans Emmerdale.
2
En un concierto Nina Persson se dirige a la audiencia antes de interpretar Rise & Shine, el primer hit de la banda: Nuestra aportación al sonido indie dice. Fresca, jazzie pero sobre todo pop, Rise & Shine es la primera probada de un grupo suficientemente inteligente como para mutar a su conveniencia. Conveniencia que evidencia una deuda más con la música que con la fama. Para 1998 los Cardigans lanzaban Gran Turismo, un disco que equipara el momento mas alto de popularidad de la banda, con el cenit creativo de su primer periodo. En solo 4 años (1994-1998) los oriundos de Jonköping transformaron su sonido, de la candida banda indie-jazz (Emmerdale), pasando por la odisea lounge-mod-rock-pop-experimental (Life 1995 y First band on the moon 1996), a fríos-cínicos-hitmakers-electrónicos (Gran Turismo).
Letra y música se acoplaron perfectamente a las mutaciones de los jovencitos que eran entonces los Cardigans. Las líricas sobre el calor de hogar y las tardes veraniegas de parrilladas y carnavales, diluidas por la amargura masoquista de la búsqueda eterna del amor redentor –sin mucho éxito cabe decir- y la alienación social propia de los extraños. Significativo que su mayor éxito radial Lovefool sea parte de esa amargada y obsesiva parte de los suecos, finalmente liberada en Gran Turismo donde el padecimiento del amor y lo social explota en rabiosas letras, finamente aderezadas por la desafecto de su entonación. ¿Realmente crees que el amor va a cambiar al mundo? canta Persson con su grave voz a la Nico mientras un riff de compromiso sabbathiano acompaña a un bajo pesado, una batería cibernética y un teclado extrañamente celestial, un conjunto gélido como la tundra, sin contrastes todo blancuzco, nórdico vaya pues.
3
Pasaron 5 años para que los Cardigans decidieran retomar su carrera, tres años de grabaciones en los ambientes más distintos –España, Inglaterra, Suecia- tres proyectos solistas después–Paus, A Camp y Righteous Boy- la madurez de los treinta lavó las heridas labradas por los años de soledad e intensas giras. Long gone before daylight 2003 divide la opinión de lo que los Cardigans deberían ser. Demasiado maduros para un mundo alternativo que siempre los vio con recelo, excesivamente alternativos para un mundo pop hambriento de estrellas fugaces. Long gone before daylight expone a los suecos sensatos, serios, un tanto sobre producidos. Atrás quedaron los días de adoración a Black Sabbath, corre libre el ímpetu folk de las venas de Nina Persson, la guitarra acústica se vuelve protagonista de un disco que reclama la humanidad perdida. El folk es regresar a casa, es volver al principio.
Y entonces para 2005 se cierra el ciclo, volver a casa.
Grabado en Malmö en los estudios que los vieron nacer, con su productor de toda la vida –el laureado por el Mercury Prize Tore Johansson- diez años después los Cardigans se sorprenden así mismos cuando en sesiones de grabación/ensayo dan la luz a Super Extra Gravity. Conciso, roquero, economizando sus medios, explotándolos, recorriendo sus habituales mañas –segundas partes de canciones viejas por ejemplo- con la frente en alto. Letras notables en inglés para alguien quien habla sueco de nacimiento, pequeñas sorpresas en cortas canciones de menos de 4 minutos. La reminiscencia indie, inspirados por los Pixies. Atrás quedaron los días de no ensayar –Los ensayos son para mariquitas decían- Los días sin rumbo, de enojo, de angustia. Y aún así es posible seguir sintiendo la extrañeza, millones de discos después, de miles de kilómetros recorridos los Cardignas siguen siendo ese grupo de extraños que querían ser como Black Sabbath en un pueblo de catolicismo exacerbado. Aún gritando por ello.
Una ocasión para celebrar a Peter Svensson, Magnus Sveningsson, Lasse Johansson y Bengt Lagerberg, el combo perfecto, sincronizados, sonrientes al interpretar, potentes, ellos ponen el fondo para que Nina Persson haga lo suyo. Juntos son los Cardigans, la leyenda escandinava. Como la nieve blanca en la tormenta, aguardando por la esperanza del amanecer.
El pretexto para hablar de ello es The Best of The Cardignas (Universal 2008).
44 canciones. 22 sencillos y 22 lados b.
Conozca a los Cardigans lejos de lo que usted cree de ellos. Halle una banda de rock por todos sus meritos. A veces cursi, a veces no. Conozca un grupo que en cada reencarnación es otro y fascínese en su delicadez y su fuerza.
Una tormenta y un amanecer.
Las cosas distan mucho de lo que eran en 1994.
En aquel tiempo lo indie comenzó a filtrarse en el imaginario de la sociedad, ya fuera como referencia a una forma de hacer frente a las estrategias comerciales de las disqueras multinacionales –Thrill Jockey, Matador, XL- o como una forma distinta de sonar ante distintos movimientos más predominantes en la escena musical. Desde la muerte inminente del grunge, los albores del nü rock, la invasión del britpop, el house, el trip-hop y otras tantas variedades musicales que colmaron los noventa (1990), lo indie remite a un sonido particular, alejado de todo lo mencionado antes, pero refiriéndolo constantemente. Sí uno pudiera definir el indie como un sonido, probablemente caería en el ejercicio de referirlo al rock y al pop, y agregaría algo sobre el ruido (noise, art-noise), eventualmente terminaría hablando de Sonic Youth en algún punto y de la College Radio estadounidense por el otro. Sí bien en la actualidad referir al indie esta a punto de volverse obsceno hubo un momento donde se podía enfrascar a buena parte de la escena en un solo estante, facilitando la operación de clasificarlos.
En 1994 una disquera microscópica –Stockholm Records- lanza el primer disco de los Cardigans Emmerdale.
2
En un concierto Nina Persson se dirige a la audiencia antes de interpretar Rise & Shine, el primer hit de la banda: Nuestra aportación al sonido indie dice. Fresca, jazzie pero sobre todo pop, Rise & Shine es la primera probada de un grupo suficientemente inteligente como para mutar a su conveniencia. Conveniencia que evidencia una deuda más con la música que con la fama. Para 1998 los Cardigans lanzaban Gran Turismo, un disco que equipara el momento mas alto de popularidad de la banda, con el cenit creativo de su primer periodo. En solo 4 años (1994-1998) los oriundos de Jonköping transformaron su sonido, de la candida banda indie-jazz (Emmerdale), pasando por la odisea lounge-mod-rock-pop-experimental (Life 1995 y First band on the moon 1996), a fríos-cínicos-hitmakers-electrónicos (Gran Turismo).
Letra y música se acoplaron perfectamente a las mutaciones de los jovencitos que eran entonces los Cardigans. Las líricas sobre el calor de hogar y las tardes veraniegas de parrilladas y carnavales, diluidas por la amargura masoquista de la búsqueda eterna del amor redentor –sin mucho éxito cabe decir- y la alienación social propia de los extraños. Significativo que su mayor éxito radial Lovefool sea parte de esa amargada y obsesiva parte de los suecos, finalmente liberada en Gran Turismo donde el padecimiento del amor y lo social explota en rabiosas letras, finamente aderezadas por la desafecto de su entonación. ¿Realmente crees que el amor va a cambiar al mundo? canta Persson con su grave voz a la Nico mientras un riff de compromiso sabbathiano acompaña a un bajo pesado, una batería cibernética y un teclado extrañamente celestial, un conjunto gélido como la tundra, sin contrastes todo blancuzco, nórdico vaya pues.
3
Pasaron 5 años para que los Cardigans decidieran retomar su carrera, tres años de grabaciones en los ambientes más distintos –España, Inglaterra, Suecia- tres proyectos solistas después–Paus, A Camp y Righteous Boy- la madurez de los treinta lavó las heridas labradas por los años de soledad e intensas giras. Long gone before daylight 2003 divide la opinión de lo que los Cardigans deberían ser. Demasiado maduros para un mundo alternativo que siempre los vio con recelo, excesivamente alternativos para un mundo pop hambriento de estrellas fugaces. Long gone before daylight expone a los suecos sensatos, serios, un tanto sobre producidos. Atrás quedaron los días de adoración a Black Sabbath, corre libre el ímpetu folk de las venas de Nina Persson, la guitarra acústica se vuelve protagonista de un disco que reclama la humanidad perdida. El folk es regresar a casa, es volver al principio.
Y entonces para 2005 se cierra el ciclo, volver a casa.
Grabado en Malmö en los estudios que los vieron nacer, con su productor de toda la vida –el laureado por el Mercury Prize Tore Johansson- diez años después los Cardigans se sorprenden así mismos cuando en sesiones de grabación/ensayo dan la luz a Super Extra Gravity. Conciso, roquero, economizando sus medios, explotándolos, recorriendo sus habituales mañas –segundas partes de canciones viejas por ejemplo- con la frente en alto. Letras notables en inglés para alguien quien habla sueco de nacimiento, pequeñas sorpresas en cortas canciones de menos de 4 minutos. La reminiscencia indie, inspirados por los Pixies. Atrás quedaron los días de no ensayar –Los ensayos son para mariquitas decían- Los días sin rumbo, de enojo, de angustia. Y aún así es posible seguir sintiendo la extrañeza, millones de discos después, de miles de kilómetros recorridos los Cardignas siguen siendo ese grupo de extraños que querían ser como Black Sabbath en un pueblo de catolicismo exacerbado. Aún gritando por ello.
Una ocasión para celebrar a Peter Svensson, Magnus Sveningsson, Lasse Johansson y Bengt Lagerberg, el combo perfecto, sincronizados, sonrientes al interpretar, potentes, ellos ponen el fondo para que Nina Persson haga lo suyo. Juntos son los Cardigans, la leyenda escandinava. Como la nieve blanca en la tormenta, aguardando por la esperanza del amanecer.
El pretexto para hablar de ello es The Best of The Cardignas (Universal 2008).
44 canciones. 22 sencillos y 22 lados b.
Conozca a los Cardigans lejos de lo que usted cree de ellos. Halle una banda de rock por todos sus meritos. A veces cursi, a veces no. Conozca un grupo que en cada reencarnación es otro y fascínese en su delicadez y su fuerza.
Una tormenta y un amanecer.
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