Super-Market Shoppings/ FEMACO 08
La iniciativa privada impulsa al Arte. –Zas-
Bien decía Warhol, sinónimo de Arte vivo no era precisamente Arte autónomo. Tampoco hay que hacer gran escándalo. Aunque parece que en estos días hay una preocupación creciente por el papel que juega el mercado en el desarrollo del Arte. En Art Forum del pasado mes de abril, Thomas Crow inaugura una serie de artículos que incluyen una mesa redonda, donde se analizan los exorbitantes precios de subasta de trabajos de Arte Moderno y Contemporáneo. En Chilango en su edición también de abril, apareció una guía para comprar Arte que puso a todos en alerta, al artículo lo acompañaba una lista de sugerencias para comprar nuevo y barato. La especulación del mercado esta modelando la historia del Arte, aunque negar que antes halla sido así sería ingenuo.
En la pasada emisión de FEMACO quedó demostrado que la iniciativa privada esta haciendo girar al mundo del Arte en México. Simple reflejo de la situación mundial actual del Arte, controlada por Ferias más que por Bienales y Certámenes. Nada quedo más expuesto en la pasada edición de FEMACO y eventos aledaños, que la incapacidad de las instituciones para generar la ebullición generalizada creada al centro de la feria en su quinta presentación.
En año de Bienal Tamayo y Bienal de Fotografía uno esperaría que el epicentro de la acción se centrara en eventos de corte institucional. Pero las nuevas formas de hacer política a partir del mercado ponen en entredicho la capacidad de los museos y otras instancias culturales de competir contra FEMACO y alrededores. Ejemplos sobran y son desagradables.
La exposición “Las implicaciones de la imagen” en MUCA Campus muestra por vez primera al público parte de la colección Agustín e Isabel Coppel, hasta entonces un trascendido entre entendidos del Arte. Para sorpresa de todos la Colección CIAC es otro monstruoso paneo al arte contemporáneo, construido un poco por el gusto y un poco por la asesoría de algún comprador docto. Capaz de sonrojar a la misma Colección-Fundación JUMEX, la selección de la CIAC para la exposición en la UNAM pasa lista por cuanto nombre importante del Arte Contemporáneo internacional hay, mientras la “curaduría” nos muestra generalidades –obviedades- de los tópicos propios de la disciplina.
En ese mismo tenor Estación-Arte en su tercera edición con menos pompa y circunstancia fue otra prueba de como el capital privado hizo lo propio como propulsor de la cultura. Presumiendo vínculos con Fundación-Colección JUMEX y la UNAM, Estación-Arte es un esfuerzo loable y creíble, en gran medida por el esfuerzo conjunto de su equipo de trabajo –esos 2 gatos llamados Sergio Nates y Jayya Yedid- y la labor de los artistas seleccionados. Con un poco menos de política y un montón de energía, la inocente curaduría de Nates y Yedid englobo una visión sobre lo urbano a través de artistas de México y Canadá, logrando una exposición inverosímil considerando la presencia mínima –casi nula- de recursos para ejecutar las piezas. Con todo la exposición terminará de colocar a EA como el alter ego por excelencia de FEMACO, por lo menos en cuanto a objetivos, sin dejar de ser una muestra de arte importante propuesta por un particular.
En todo caso señalar como FEMACO ha venido a cambiar el panorama del Arte en México sería repetir una cantaleta que en teoría ya conocemos, pero que este año dejo una profunda huella política dentro de la forma de hacer y comercializar Arte. Las exposiciones que las galerías tuvieron en sus respectivas sedes sorprendieron por el formato. El juego del dinero y el arte se entendió perfectamente por cada uno de los galeros de Arte Contemporáneo en la ciudad. Los espacios lucieron flamantes y las curadurías certeras en cuanto a propósitos. Un ejemplo sencillo: OMR. Celebrando 25 años inauguró muestra retrospectiva afianzándose como la galería institucional por excelencia, mostró cantidad de artistas que han pasado por sus filas desde Gironella y Galán, hasta Allÿs, Melanie Smith u Opie y Tillmanns. Mientras en su otro show room presentó a Aldo Chaparro con proyecto individual para no dejar duda del prestigio ganado y la búsqueda continua. Cada galería jugo a su manera en este parque, las hubo con mercadotecnia de fiesta, las hubo con presupuestos altos para los proyectos en casa, las hubo con curadores invitados para afianzar el aspecto conceptual de la galería, mostrando seriedad y compromiso con el arte. Sin importar el formato de las galerías, ni su inoperancia a la hora de los negocios –las hay, me han contado- todas formaron parte de la efervescencia. Ya sea lanzando a su mejor artista joven a exposición individual o dando la fiesta más chic.
El capital privado puso en vergüenza a las instituciones de siempre, dependientes de las exposiciones importadas – Tillmanns y Hirschhorn en Tamayo, excelentes muestras importadas- o de los ejercicios curatoriales que descalifican la labor de quienes recién llevaban la batuta esos mismos proyectos – De muy mal gusto “Inventario” en MACG-. A pesar de eso la apuesta por proyectos novedosos e interesantes aún recae en lo alternativo dentro de lo institucional –SAPS “For a Farmer-Labor Party” Roberto De La Torre- pero no es suficiente, no en abril con tanta oferta y calidad.
El siguiente año la FEMACO cumplirá 5 años, para entonces veremos sí nuestras bienales logran cimbrar la escena como lo hace la feria año con año. De no hacerlo será una pena, porque habremos entregado el Arte al mercado y sus caprichosas reglas, como mostraron nuestras jóvenes camadas de artistas en FEMACO. Sin embargo dentro del torbellino siempre habrá un claro para ver, después de todo es un mes completo de Arte. Y eso sí se lo podemos agradecer a FEMACO. Eso que ni que.
Bien decía Warhol, sinónimo de Arte vivo no era precisamente Arte autónomo. Tampoco hay que hacer gran escándalo. Aunque parece que en estos días hay una preocupación creciente por el papel que juega el mercado en el desarrollo del Arte. En Art Forum del pasado mes de abril, Thomas Crow inaugura una serie de artículos que incluyen una mesa redonda, donde se analizan los exorbitantes precios de subasta de trabajos de Arte Moderno y Contemporáneo. En Chilango en su edición también de abril, apareció una guía para comprar Arte que puso a todos en alerta, al artículo lo acompañaba una lista de sugerencias para comprar nuevo y barato. La especulación del mercado esta modelando la historia del Arte, aunque negar que antes halla sido así sería ingenuo.
En la pasada emisión de FEMACO quedó demostrado que la iniciativa privada esta haciendo girar al mundo del Arte en México. Simple reflejo de la situación mundial actual del Arte, controlada por Ferias más que por Bienales y Certámenes. Nada quedo más expuesto en la pasada edición de FEMACO y eventos aledaños, que la incapacidad de las instituciones para generar la ebullición generalizada creada al centro de la feria en su quinta presentación.
En año de Bienal Tamayo y Bienal de Fotografía uno esperaría que el epicentro de la acción se centrara en eventos de corte institucional. Pero las nuevas formas de hacer política a partir del mercado ponen en entredicho la capacidad de los museos y otras instancias culturales de competir contra FEMACO y alrededores. Ejemplos sobran y son desagradables.
La exposición “Las implicaciones de la imagen” en MUCA Campus muestra por vez primera al público parte de la colección Agustín e Isabel Coppel, hasta entonces un trascendido entre entendidos del Arte. Para sorpresa de todos la Colección CIAC es otro monstruoso paneo al arte contemporáneo, construido un poco por el gusto y un poco por la asesoría de algún comprador docto. Capaz de sonrojar a la misma Colección-Fundación JUMEX, la selección de la CIAC para la exposición en la UNAM pasa lista por cuanto nombre importante del Arte Contemporáneo internacional hay, mientras la “curaduría” nos muestra generalidades –obviedades- de los tópicos propios de la disciplina.
En ese mismo tenor Estación-Arte en su tercera edición con menos pompa y circunstancia fue otra prueba de como el capital privado hizo lo propio como propulsor de la cultura. Presumiendo vínculos con Fundación-Colección JUMEX y la UNAM, Estación-Arte es un esfuerzo loable y creíble, en gran medida por el esfuerzo conjunto de su equipo de trabajo –esos 2 gatos llamados Sergio Nates y Jayya Yedid- y la labor de los artistas seleccionados. Con un poco menos de política y un montón de energía, la inocente curaduría de Nates y Yedid englobo una visión sobre lo urbano a través de artistas de México y Canadá, logrando una exposición inverosímil considerando la presencia mínima –casi nula- de recursos para ejecutar las piezas. Con todo la exposición terminará de colocar a EA como el alter ego por excelencia de FEMACO, por lo menos en cuanto a objetivos, sin dejar de ser una muestra de arte importante propuesta por un particular.
En todo caso señalar como FEMACO ha venido a cambiar el panorama del Arte en México sería repetir una cantaleta que en teoría ya conocemos, pero que este año dejo una profunda huella política dentro de la forma de hacer y comercializar Arte. Las exposiciones que las galerías tuvieron en sus respectivas sedes sorprendieron por el formato. El juego del dinero y el arte se entendió perfectamente por cada uno de los galeros de Arte Contemporáneo en la ciudad. Los espacios lucieron flamantes y las curadurías certeras en cuanto a propósitos. Un ejemplo sencillo: OMR. Celebrando 25 años inauguró muestra retrospectiva afianzándose como la galería institucional por excelencia, mostró cantidad de artistas que han pasado por sus filas desde Gironella y Galán, hasta Allÿs, Melanie Smith u Opie y Tillmanns. Mientras en su otro show room presentó a Aldo Chaparro con proyecto individual para no dejar duda del prestigio ganado y la búsqueda continua. Cada galería jugo a su manera en este parque, las hubo con mercadotecnia de fiesta, las hubo con presupuestos altos para los proyectos en casa, las hubo con curadores invitados para afianzar el aspecto conceptual de la galería, mostrando seriedad y compromiso con el arte. Sin importar el formato de las galerías, ni su inoperancia a la hora de los negocios –las hay, me han contado- todas formaron parte de la efervescencia. Ya sea lanzando a su mejor artista joven a exposición individual o dando la fiesta más chic.
El capital privado puso en vergüenza a las instituciones de siempre, dependientes de las exposiciones importadas – Tillmanns y Hirschhorn en Tamayo, excelentes muestras importadas- o de los ejercicios curatoriales que descalifican la labor de quienes recién llevaban la batuta esos mismos proyectos – De muy mal gusto “Inventario” en MACG-. A pesar de eso la apuesta por proyectos novedosos e interesantes aún recae en lo alternativo dentro de lo institucional –SAPS “For a Farmer-Labor Party” Roberto De La Torre- pero no es suficiente, no en abril con tanta oferta y calidad.
El siguiente año la FEMACO cumplirá 5 años, para entonces veremos sí nuestras bienales logran cimbrar la escena como lo hace la feria año con año. De no hacerlo será una pena, porque habremos entregado el Arte al mercado y sus caprichosas reglas, como mostraron nuestras jóvenes camadas de artistas en FEMACO. Sin embargo dentro del torbellino siempre habrá un claro para ver, después de todo es un mes completo de Arte. Y eso sí se lo podemos agradecer a FEMACO. Eso que ni que.
Comentarios
Un saludo.
Neta, yo sabía que nada despampanante había en la curaduría del Muca, y que el Carrillo Gil nomás anda trayendo disgustos, muy grandes los disgustos.
No digo más, you know, casi siempre que el post se torna serio y especializado termino diciendo: ah chingá, sícierto.
Y ya, y diré hola, que hace tiempo no le veo.
No nos confundamos, usted mas que nadie sabe donde se contruyen las buenas ideas y no es en un Boot de FEMACO, esa solo es una de las tantas plataformas valiosísimas que nos trae este mundo del arte que tan felices nos hacen cada año, pero hay un trabajo previo de riesgos.No lo olvide.