Nos Llamamos



P. Alvarez, Melgarejo, Perez, Ruiz, Thulin.
Intolerancia / Silicón Carne 2008.

1

El documental sobre la historia del rock inglés Seven ages of rock, producido en conjunto por la BBC y Viacom (VH1) presenta una peculiaridad curatorial repecto a su contenido. Para definir la esencia del primer rock británico, obvia la figura de los Beatles, prefiriendo poner el acento en las aportaciones de Rolling Stones, los Who y Cream. Sí bien la decisión se antoja controvertida, esta permite delinear el panorama musical de entonces, sin la abrumadora presencia de los de Liverpool. También permite al espectador observar la transformación del blues negro estadounidense, en esa cosa tan valorada al final del siglo XX que llamamos Rock.

En el citado episodio –el primero de siete emisiones- se aventaja a los Who como la primera banda netamente roquera. Alejado de los parámetros del blues, convirtiendo al rock en algo complejo y estridente, el sonido de los Who no solo abarcaba las posibilidades instrumentales del grupo; además comenzo a transguedir los limites de lo musical. Utilizando los vicios del audio como parte escencial de la estructura de sus canciones. Todo esto, combinado con su actitud escénica arrogante, fueron los detonantes –según el citado documental- del sonido rock a partir de entonces: Una mezcla del sonido de la guitarra electrica, con una solida base rítmica que la acompaña, permitiéndole brillar en todo momento.

Con Cream –continua el documental- esta estructura armoniosa donde el grupo trabaja para el guitarrista es rota. La franca competencia entre musicos virtuosos apresura la aparición del solo roquero. Esa obsesión de ir mas lejos que el compañero, en el intrincado juego de la perfección interpretativa, proveniente mas del jazz que del blues.

Entonces, el clásico rock británico se definiría así mismo por estos dos elementos. Agregando el descontento social que década tras década le alimenta de juventudes resentidas contra el “sistema”.

La compleja teatralidad de los Who y Cream serían una fuerte competencia para la piscodelia durante el verano del amor en América; psicodelia de la que no estaban exentos los grupos ingleses, pero cuya raíz provenía de los osados juegos entre sus brillantes musicos. En contacto con el aspecto violento y masculino del rock, que para los musicos americanos en la femenina era hippie, era una fuente de inspiración impensable. De ahí que pareciera que los Beatles fueran abanderados de una nación a la que no pertenecían. Bien lo dice Homer Simpson: “Nuestros Beatles, sus Rolling Stones”.

2

Al seguir la transmisión de los episodios de Seven ages of rock, no puede uno evitar pensar, que ante la psique colectiva mexicana, hay cantidad de grupos que jamás existieron. Probablemente un documental de las mismas dimensiones dedicado al rock estadounidense, nos dejaría la misma sensación de lagunas mentales. La asistencia a los recientes conciertos de los Who en la Ciudad de México regala una idea de lo aquí expuesto. Quizás los Beatles de los que se ufana Homer Simpson como norteamericanos, son los mismos venerados en tierra mexicana. Y esa veneración crea esos vacios en la historia del Rock que conocemos en México.

Un punto para reflexionar.

3

La primera vez que tuvimos el chance de escuchar a Nos Llamamos en acción, estabamos en el Hotel Señorial cosa de menos de 20 pelados. Aquella noche alternarían con el Mexican Favorito, cosa muy rara. Llegamos a conocer a la banda porque su entonces gerente formaba parte de Suéter, y entonces sentíamos la necesidad de involucrarnos en todos los aspectos que fueran parte de nosotros. Cuando cuestionábamos a nuestro amigo sobre el sonido de la banda, la respuesta era simple: “Rock, tocan rock”. Ninguna otra explicación se nos daba.

El recuerdo de Nos Llamamos tocando antes esas pocas personas es muy claro aún. Repentinamente las ausencias fueron suplidas por la energía del grupo. Bronco, pesado e inteligente, el rock de Nos Llamamos proviene de una escuela que poco se conoce por estos lares. Aún así uno puede sentir el pulso de las siete edades del Rock por sus venas. En aquel momento pensamos que Nos Llamamos llenaba esos agujeros en la historia del Rock en México –tanto los que se refieren a nuestra ignorancia sobre cierto tipo de Rock, como aquellos sobre el tipo de Rock que hemos hecho a la fecha-. Su talante clásico y su necesidad –necedad- por lo abstracto los define en una vanguardia ininteligible para nuestra escena.

Lo primero que se nos ocurrio fue relacionarlos con los Who. Unas tocadas mas y un proyecto compartido en Cholula Puebla –Suéter, Nos Llamamos y Robota- descubrimos su afición por Queens of the stone age, la cual es profundamente notoria en su sonido. Aquella ocasión la aparición de un viejo órgano agrego un elemento fuertemente psicodélico y obscuro.

Son perfectos, épicas canciones eternas, mezcladas con breves ejercicios roqueros. Una batería sin temor a ser demasiado estruendosa. Una guitarra que igual toca con prisa que con precisión. Un bajo lleno de figuras que lo mismo apoya que protagoniza. Un sonido lo-fi progresivo contundente. Y la ironía con la que pisan el escenario. Burlándose del público con su lenguaje irreal, redimiéndose después en sus demoledoras interpretaciones.

Rupestre y Mal nacidos quedaron fuera. Por lo tanto de aquella banda de rock abstracto que conocimos entonces, solo quedo en la placa debut Roquera. Ignorantes sobre la decisión de eliminar el material anteriormente grabado del disco, probablemente la breve y agresiva placa se hubiera extendido innecesariamente a la hora de duración. En lo personal yo lo hubiera disfrutado.

En todo caso la banda sí bien perdió el ímpetu abstracto literal, las letras no dejan de lado ese aspecto. Las imágenes que sugiere Nos Llamamos remiten a colores, sensaciones, situaciones. Ocasiones tristes o épicas modernas llenas de ruido y violencia, siempre asombrándonos con el virtuosismo tan poco usual en estos días.

Sin embargo las ocho canciones nuevas que componen este debut no dejan ninguna duda de la vocación roquera de la banda. Sus influencias están todas latentes, otorgando cada una su sabor. La psicodelia en sus órganos vibrantes y convulsos. Queens of the stone age en sus composiciones estructuradas en tiempos que se rompen continuamente. El feed back y la batería en Los Who. El misterio y lo sombrío de los ambientes acostumbrados por Radiohead.

No sabemos sí estos chicos algún día conquistaran el mundo.
Por lo pronto el primer paso esta dado.

Comentarios

Radharani dijo…
no me habia dado cuenta de lo mucho que tenia de no leerte. Hablaste a lo de kurimanzutto? ash mi percepcion del tiempo me jode