Tres historias cortas.
1
Hubiera querido tener un momento significativo para recordar con candor. Jamás fue normal todo lo que paso, que no fue poco. A veces pienso en las miles de veces que especulé que quizás esa noche no pasaría como siempre. Que quizás solo nos dedicaríamos a estar juntos. Jamás paso. Menudo crédulo que siempre he sido.
2
En cambio la colección de estadios de pureza consagrada hacen pensar que eso no estaba mal. Aún así el recuento de los instantes en que la vida se tiño de felicidad es mucho mas prolongado en tu caso. Un momento en que hubieras flaqueado y el mas grande de los amores platónicos sería ahora una épica digna de novela. Lo que nos queda es este post en un blog que nadie ya lee.
3
Esa magia a veces no basta. Tampoco creer que quien esta frente a ti alcanza para redimir una vida dedicada a la nada. Nadie es tan importante para arrastrarte a lo trascendente. Ni nadie es tan trascendente. Solo soy un humano sabes. También la erró, también te hice daño al hacerte creer que soy mejor que tu. No me creas… ¿Qué no has visto mi vida? Quizás la observaste con demasiado detenimiento, no te culpo. Tampoco te festejo. Aún te extraño pero pues eso que.
Hubiera querido tener un momento significativo para recordar con candor. Jamás fue normal todo lo que paso, que no fue poco. A veces pienso en las miles de veces que especulé que quizás esa noche no pasaría como siempre. Que quizás solo nos dedicaríamos a estar juntos. Jamás paso. Menudo crédulo que siempre he sido.
2
En cambio la colección de estadios de pureza consagrada hacen pensar que eso no estaba mal. Aún así el recuento de los instantes en que la vida se tiño de felicidad es mucho mas prolongado en tu caso. Un momento en que hubieras flaqueado y el mas grande de los amores platónicos sería ahora una épica digna de novela. Lo que nos queda es este post en un blog que nadie ya lee.
3
Esa magia a veces no basta. Tampoco creer que quien esta frente a ti alcanza para redimir una vida dedicada a la nada. Nadie es tan importante para arrastrarte a lo trascendente. Ni nadie es tan trascendente. Solo soy un humano sabes. También la erró, también te hice daño al hacerte creer que soy mejor que tu. No me creas… ¿Qué no has visto mi vida? Quizás la observaste con demasiado detenimiento, no te culpo. Tampoco te festejo. Aún te extraño pero pues eso que.
Comentarios
aunque no sea yo la indicada para recibir esas letras, pero al fin quien si lo es?
Es bien frustrante que el verdadero receptor nunca diga nada de lo que le mandas, no?
bueno eso creo que no tiene nada que ver, pero de verdad me enoja y he venido a contagiarte mi ira por ello.
Todos tenemos de esas relaciones -o falta de relaciones- en nuestras vidas.
Y duele.
Y luego ya no.
Y luego otra vez.
JIJIJI
ya tenemos acordeón (°o°)
y extiendo saludos de lo más entrañables, sabe usted