Hipnosis



Chetes

Hipnosis

Mun Records 2010

P. Garza, Farías.




Conocen perfectamente la historia. Chetes es invitado a tocar en la banda Zurdok Movimento. Ahí se desempeña como segunda guitarra y voz. La banda alcanza cierta notoriedad después de ser la 1a afincada en provincia en ganar La batalla de las bandas. Firman con Polygram un contrato por tres discos y se integran a eso que la prensa llamó en su momento La Avanzada Regia. Provenientes de Monterrey y otros lugares del norte del país, los exponentes de dicho "movimiento" cambian la percepción del público en general de lo que era plausible en las fronteras del rock hecho en México. Zurdok probablemente fue la aportación mas sofisticada al asunto. Complejos discos conceptuales que combinaban insólitos arreglos de orquesta con fraseos de guitarra duros y algún eco neo-folk constatan el hecho.


Tres discos después la banda se desintegra, dando paso a Vaquero (2005); power trio de inclinación roquera-psicodélica, en la misma sintonía que su predecesor, con una notable diferencia: Simplicidad. Las canciones de Vaquero conservan el complejo entramado de arreglos musicales de Zurdok con una fuerza y concreción que los distingue de su anterior encarnación. Para entonces Chetes ya podía considerarse una figura de culto en la escena latinoamericana. Auténtico sinónimo de vanguardia, siempre sorprendente en su búsqueda de nuevos sonidos para ideas viejas.


De ahí que su carrera solista sea un poco incómoda para propios y extraños. Blanco Fácil (2006) es un hermoso compendio de baladas pop con aliento campirano, un clásico inmediato tanto del rock como del pop mexicano. En contraste Efecto Dominó (2008) es vuelta al origen; un ejercicio de americana y blues salpicado aún del pop de manufactura radial. Efecto Dominó fallo en lo que Blanco fácil triunfo sin gran problema: ubicarse en el punto medio entre el gran público y uno mas alternativo. Para quien debía ser el gran redentor de la música pop en México, eso se interpreto como un sentido fracaso. Jamás el pop ha perdonado a alguien que tropiece en el camino al éxito. Y eso es algo que Chetes jamás ha necesitado. Un trono de un espacio que no le interesa.


Así una vez mas se enfrenta al mundo solo. Completamente. Salvo contadas excepciones Hipnosis (2010) es un intrincado ejercicio personal, donde hasta el mas mínimo detalle proviene de las manos del regiomontano. Cada sonido pasa de su cabeza a la mezcla sin muchos intermediarios. Hombro a hombro con Jose Antonio Farías, uno de sus principales colaboradores a lo largo tiempo -el otro indiscutiblemente es Mauricio Terracina con quien compartía en Zurdok y Vaquero- Hipnosis es el regreso de Chetes al punto de origen. Una suerte de cita de si mismo a quince años de empezado el andar del camino.


Hipnosis rebosa de extensos himnos triunfales, siempre roqueros en su construcción vertiginosa. Un disco dinámico hilado de cabo a rabo, donde Chetes pone en juego toda su capacidad creativa en el alba de su madurez. Canciones de sencillo esqueleto que crecen conforme se van vistiendo apropiadamente, sin tropiezos. Cada detalle es discernible en Hipnosis, su hermosa mezcla esta elaborada para percibir cada componente del combo. Y sin embargo a pesar de su abigarrada construcción -habitual en el regio- se siente dinámico todo el tiempo, sobresaliendo la economía con la que cada elemento esta dispuesto.


Hipnosis toma lo mejor que cada encarnación de Chetes y nos muestra su cara madura, además de contar con su propio repertorio de novedades. Bajos lleno de groove, harmónicas y letras bien armadas -su gran problema hasta ahora, era cierta torpeza con respecto a la lírica de sus canciones- confirman que aún hay derroteros por descubrir para el joven músico. Inevitablemente Hipnosis para las dudas de quienes daban por sentado a Chetes.


Lleno de emociones: Dramático, épico, dinámico, obscuro y tenso todo a la vez. Es el drama sinfónico en Espera tu turno, es el road-movie venido a filme de terror de Arena, es la esperanza multicolor luminosa en Ecos y ruido, es el western neo-psicodélico de Remedio, es la denuncia en Despierta. Canciones que hablan de si mismas (La ciencia no es exacta, Hipnosis) y canciones que se comunican unas con otras. Chetes se arriesga con letras que son imágenes mentales abstractas, pequeños cuentos sobre la mente humana en estado alterado. Comentarios breves hechos canción sobre la condición humana. Toma el riesgo de cantar gritando. Evita contener las emociones que requieren sus nuevas canciones. Nos recuerda lo mejor de su voz en tiempos de Vaquero.


Así apreciamos a Chetes en toda su extensión. Director de su propio proyecto, creador de un sonido único que después de todos estos años ha logrado reducir las reminiscencias de sus múltiples influencias, para transformarlo de una vez por todas en su sonido, con todo lo que lo distingue. Una amplia selección de teclados; orquestas con especial predilección por los vientos, vibraciones que van y vienen, finales psicodélicos que se descomponen hasta dar paso a nuevos sonidos. Todo condensado en un maravilloso disco que nos recuerda porque Chetes tiene 15 años sorprendiendo con cada movimiento que hace. El paso dado con Hipnosis no es en vano, es el paso definitivo para seguir creciendo.



Imperdible, escúchelo completo. Ampliamente recomendable.



Dato de trivia: Las baterías del disco fueron interpretadas por los bateristas de Jumbo (Enrique González y Alberto Ramos) y algunos teclados por Alejandro Rosso.



Comentarios

ah caray! primero que nada... el disco esta DEEEE LUUUUUJIÑO!... muy chido ;)... y quiero más!!! ooooi... pero bueno, al ver la foto me vino a la mente esta frase "al fin regiomontano" (aclaro que yo soy de aqui mero de nuevo león) y pos por que me vino esa frase? por que parece que trae look de José Marroquin "Pipo" jejejeje

pero bueno... un saludo y felicidades al Chetón
Toni François dijo…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Toni François dijo…
buena reseña...el crédito de la foto es: Toni François. Gracias