Build a rocket boys!
Elbow
Build a rocket boys!
Fiction (2011)
P. Craig Potter
Y la fama aconteció. Quienes acompañamos a Elbow los últimos 10 años desde Asleep in the back (2001) nos ahorrarnos la sorpresa, sabíamos que el mundo eventualmente reaccionaría a la capacidad del grupo para hacer melodías memorables. The Seldom Seen Kid (2008) y su oleada de fortuna crítica, acarrearon la cantidad justa de nuevos curiosos para que Elbow se coronara en el panteón del rock inglés al ganar el Mercury Prize. El resto de la historia es fácilmente relatada en un simple enunciado: La conquista del público masivo británico.
Build a rocket boys! (Fiction, 2011) supone el inicio de un nuevo ciclo. 4 discos de estudio y la reposición en vivo con orquesta de The Seldom Seen Kid, obligaron al grupo al re-planteamiento de sus bien ensayados trucos. Y no es que Build..! carezca de muchos de ellos. Pero desde el momento en que el disco abre con The Birds se puede sentir un Elbow fresco, listo para mostrar nuevos momentos musicales. El grupo envuelve con sus mínimas aportaciones -un bajo que puntualiza, un órgano instalado en la repetición de una sola nota, una batería apenas cadenciosa y una guitarra mas bien fugaz- la voz de Guy Garvey, la cual es el eje de la composición.
Alrededor de esta se construye el nuevo sonido del grupo, contenido y mínimo se vuelve escenario para que Garvey brille. No es para menos, por mucho Garvey es el mejor cantante de la escena roquera inglesa en este momento. Su registro es amplio y de variados matices, épico cuando emprende la difícil tarea de transmitirnos esperanza -Open Arms-, íntimo cuando nos recuerda los detalles mas triviales de la vida diaria -Jesus is a Rochdale Girl-.
No es que el grupo se haya minimizado para dar rienda suelta a la voz de Garvey. La fuerza de Build a rocket boys! radica en la delicada musicalidad sobre la que esta construido. Todo mantiene una cadencia melodiosa, todos los instrumentos van siguiéndose unos a otros acompasados, hasta determinado momento de descanso. Ahí la irrupción de la típica disonancia en Elbow hace que la canción tome dos vías, aquella con la que inicio y la segunda propuesta por la disonancia. El efecto es tremendamente hipnótico y colmado de ritmo -un ritmo lento, pero al fin y al cabo un ritmo-. Al principio puede costar un poco de trabajo por lo cansado de la composición de los fraseos, pero poco a poco queda uno envuelto en su magia.
Build a rocket boys! es la prueba de madurez de Elbow, su enorme capacidad para crear asociaciones que al oído parecen sencillas, pero que ponen en evidencia su complejo entramado cuando se presta la atención necesaria. Un absoluto deleite para escuchas exigentes, pero sobre todo pacientes.
En NME dicen que nadie como Elbow para describir los pequeños momentos de la vida, musicalice los suyos con estas joyas:
The Birds
Jesus is a Rochdale Girl
The Night will always win
The River
Open Arms
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