Senior

Röyksopp

Senior

Dog Triumph (2010)

P. Berge, Brundtland


Y el bosque comienza a cantar, canta pero no dice nada, canta pero no canciones. Deja salir sus criaturas a exhalar, libera el rocío de la madrugada, deja que las luciérnagas deambulen frente a las miradas atónitas que las atisban unos segundos, para verlas desaparecer con prisa, provocando una sensación fantasmal en el ambiente.


Así el bosque respira pausado, no hay razón que lo altere, no tiene porque. En su profundidad hay espacios de locura y remanso, pero principalmente es un sitio estático y denso, lleno de espesor; exuberante pero no sensual. En él se esconden hábilmente guitarristas de western, voces que pasean en vaivén y alguno que otro remanente de un rave cuyos ecos comienzan a ahogarse al inicio del alba.


En contraparte de su hermano menor Senior (2010) no pretende agradar a quien acostumbra a Röyksopp para dar vuelo a sus ímpetus de baile con sentido de sibarita sofisticado. Röyksopp quiso mostrarse maduro, capaz de construir y evocar emociones primitivas, dejando que el río corra para que podamos escucharlo. En la búsqueda de una brecha que reconcilie a la mitad lo ominoso con la calma mas simple. Senior invita a hundirse en él, tenerle mucha paciencia y contemplar sus pequeños y cuantiosos detalles esparcidos en construcciones monótonas. Difícilmente es comparable con el Röyksopp del glamour pop, pero tiene todo el sentido cuando se piensa en su veta ambient con propensión a Gustavo Santaolalla y Jean Michel Jarré.


Porque a veces la madurez tiene que ver no con la búsqueda de la vanguardia a ultranza, sino en el deleite de una construcción profusa. El bosque que han montado los noruegos en Senior lo comprueba con creces.


P.D. Imperdible el video Röyksopp Adventures in Barbieland, igualmente perturbador.


Si cree tener la paciencia:

The Alcoholic

Senior Living

Forsaken Cowboy

The Fear

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